Miles de madrileñas se manifestaron este 24 de mayo por el derecho a acceder a viviendas dignas en condiciones económicas razonables. Los precios de los alquileres absolutamente alejados de las posibilidades de la mayoría de las trabajadoras de Madrid y la lógica del rentismo como opción de vida, sumado a exiguas medidas desde el Estado (que mayormente ayudan a los caseros más que a las inquilinas) generan un cóctel de hartazgo entre la población que se ve obligada a dejarse el salario en los alquileres.
La lógica de mercado expulsa a las vecinas de sus barrios, obliga a las jóvenes a emanciparse tardíamente y a las trabajadoras a disminuir sus capacidades de consumo para solventar el deseo de acumulación de una pequeña parte de la población que tiene el privilegio de la propiedad.
Las miles que se manifestaron en las calles y las que lo hacen diariamente en sus redes sociales exigen una intervención inmediata del mercado de la vivienda, la expulsión de las plataformas de alquiler turístico de pisos para vivienda, la declaración de mercados tensionados y la devolución de la vivienda pública entregada a fondos especulativos y bancos.
La vivienda nos cuesta la vida, pero nosotros no nos vamos, tendrán que irse los fondos buitre y los rentistas.



